{"id":2566,"date":"2025-03-09T12:00:14","date_gmt":"2025-03-09T16:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/?p=2566"},"modified":"2025-03-20T07:00:36","modified_gmt":"2025-03-20T11:00:36","slug":"atencion-sras-y-sres-dejo-hoy-con-uds-al-inicio-del-ano-escolar-en-dale-campeon-dale","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/?p=2566","title":{"rendered":"\u00a1Atenci\u00f3n Sras. y Sres.\u2026Dejo hoy con Uds. al Inicio del a\u00f1o Escolar en: \u201cDale campe\u00f3n, dale\u2026\u201d!"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; width=\u00bb111%\u00bb custom_margin=\u00bb|0px||0px|false|false\u00bb custom_padding=\u00bb|0px|10px|0px|false|false\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb inner_shadow=\u00bbon\u00bb module_alignment=\u00bbcenter\u00bb max_width=\u00bb106%\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243; background_color=\u00bb#FFFFFF\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb width=\u00bb97%\u00bb module_alignment=\u00bbcenter\u00bb custom_padding=\u00bb|||0px|false|false\u00bb custom_margin=\u00bb0px|||0px|false|false\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb custom_margin_tablet=\u00bb\u00bb custom_margin_phone=\u00bb|||-22px|false|false\u00bb custom_margin_last_edited=\u00bbon|phone\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb]<\/p>\n<h3><strong>\u00a0<\/strong><strong><em>Con texto:<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ocasiones, los padres sobre preocupados por sus hijos para que terminen \u201cla tarea\u201d a tiempo, se agregan (o los agregan sin previo aviso) a los grupos de WhatsApp para coordinar entre apoderados los materiales, tareas, plazos, etc. de manera que nada falle, que no queden vac\u00edos, que no se vea ninguna falta en su rol de padres presentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin menospreciar el anhelo natural por los buenos resultados acad\u00e9micos de sus hijos, se percibe como si existiera un \u201ca como d\u00e9 lugar\u201d en las tareas de crianza que estos deben llevar a cabo. Este \u201ca como d\u00e9 lugar\u201d es sutil, es como una especie de \u201cradiaci\u00f3n c\u00f3smica de fondo\u201d; es decir, algo que <strong>emerge pero que no se ve a simple vista pero que est\u00e1 presente actuando constantemente<\/strong> y que, si la sintonizamos, puede ayudarnos a realizar un an\u00e1lisis distinto (entre muchos otros posibles) a la educaci\u00f3n de los hijos en estos tiempos. Pero no solo a la educaci\u00f3n de ellos, sino tambi\u00e9n para reflexionar sobre qu\u00e9 implicancias tiene para los padres a nivel m\u00e1s inconsciente -por decir algo- este anhelo por el \u00e9xito de ellos. Es l\u00edcito pensar que pareciera que hay un intento de <strong>reparar lo propio<\/strong> y un hijo o hija permiten \u201cpagar alguna deuda\u201d con nosotros mismos. Sobre esto, trataremos de volver m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La carrera: primera vuelta<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quisiera proponerles un juego, que nos atrevamos a jugar en serio (como los ni\u00f1os, que cuando juegan lo hacen en serio, muy a diferencia de los adultos). Muy bien, imaginemos \u2013sint\u00e1monos por un momento ah\u00ed, tratemos de hacer el esfuerzo\u2013 que estamos en un escenario, uno muy grande, tan grande que abarca todo lo que nos rodea es como si fuese el escenario de la vida. En la escena, vemos padres y madres que corren como si de una carrera sin pausa se tratara. Como espectadores los vemos correr, tropezar una y otra vez, levantarse y volver a tropezar. Es una carrera contra reloj, contra la campana. Entre competidores se van preguntando ansiosamente de all\u00e1 para ac\u00e1, de ac\u00e1 para all\u00e1, no saben por qu\u00e9 preguntan ni qu\u00e9 preguntar, pero saben que est\u00e1n contra reloj, contra el reloj de la vida. Hay que correr para que nuestros hijos no se queden atr\u00e1s en la carrera por el \u00e9xito -dice uno que casi va primero-. S\u00ed, el \u00e9xito es la meta. El fracaso es de perdedores se dicen as\u00ed mismos mientras suben y bajan y vuelven a tropezar, pero no importa, hay que llegar a la meta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pausa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvamos por un momento a la realidad, dejemos el juego y sus competidores para pensar en lo interesante que resulta detenerse en la preocupaci\u00f3n sobre el fracaso educativo. Pareciera que algo m\u00e1s que solo esperar lo mejor para ellos se pone en juego en esta urgencia de los padres:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es poco frecuente esperar que, dentro sus tareas importantes es lograr que sus hijos puedan ser \u201ccompetentes\u201d y \u201cexitosos\u201d en el colegio, exigi\u00e9ndoles (aunque no lo reconozcan) buenas calificaciones o creyendo -ingenuamente- que un buen establecimiento educacional (por lo general que no sea un colegio p\u00fablico) garantizar\u00e1 el \u00e9xito para sus vidas; de ah\u00ed esta costumbre de los \u00faltimos 15 a\u00f1os m\u00e1s o menos de las personas con menos accesos y\/o recursos econ\u00f3micos que acampan afuera de los colegios dos o tres d\u00edas antes de abrir los cupos o sobre cupos para conseguir una posible matr\u00edcula, las cuales -en todo caso- suelen ser escasas. Estos padres al ser entrevistados manifiestan que esperan que sus hijos o hijas puedan asistir a un buen centro educativo y de esta manera lograr conseguir aquello que ellos no tuvieron: \u201cuna oportunidad en la vida\u201d. Obviamente, cada familia quiere lo mejor para sus hijos y este prop\u00f3sito no exime a los padres de posiciones m\u00e1s acomodadas; pero, esto da para otro texto y otro momento donde se pueda discutir sobre problem\u00e1ticas como la \u00e9tica y la justicia, que, en todo caso, decirlo as\u00ed, es una redundancia, pues no se trata de justicia en tanto legalidad, sino de aquello que est\u00e1 justo, como en una balanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pareciera que hay una tarea que act\u00faa en autom\u00e1tico -por no decir inconsciente- en las familias; que su hijo termine con un buen NEM (notas de ense\u00f1anza media) y as\u00ed puedan rendir una buena prueba para acceder a una carrera profesional y de esta manera poder estudiar en la mejor universidad, etc. Lo anterior, nos ubica en otra cuesti\u00f3n no menor; sostener la creencia que la universidad es el \u00fanico salvavidas para el futuro (tal vez en pa\u00edses como los nuestros, la meritocracia es un poco m\u00e1s esquiva, pues es sabido que m\u00e1s bien lo que opera es la heredabilidad m\u00e1s que el m\u00e9rito).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, cabe mencionar que lo competitivo no viene s\u00f3lo de la casa, ni del colegio, puesto que vivimos en un modelo social y econ\u00f3mico que pondera la <strong><em>competencia<\/em><\/strong> y el \u00e9xito como valores referenciales. De hecho, el sistema educativo explicita los conceptos de \u201clogros\u201d, \u201cresultados\u201d, \u201c\u00e9xito\u201d, \u201cmediciones\u201d, etc. Estos conceptos seguramente vienen m\u00e1s de otras disciplinas que de la educaci\u00f3n. En todo caso, las \u201ccompetencias\u201d pueden cobrar un sentido completo cuando hay noci\u00f3n de uno mismo y del lugar que se habita (es interesante hablar de <em>habitar<\/em> pues la moral viene de la palabra <em>mores<\/em> que est\u00e1 referida a morar o habitar. Pero esto ya qued\u00f3 dicho, hablar de justicia y \u00e9tica es para otro momento).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La ansiedad y el por_venir<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es criar cuando se mezcla lo propio (las propias experiencias) con las posibilidades puras y leg\u00edtimas de ellos! Hay mucha energ\u00eda ps\u00edquica en esa acci\u00f3n y, por lo tanto, es probable que se viva como un desgaste. Esto suele quedar como en un bucle de ansiedad, \u00e9sta en t\u00e9rminos simples es vivir aquello que no ha llegado como si ya estuviera presente, pero a\u00fan no est\u00e1. De ah\u00ed que la ansiedad es el problema del \u201cpor venir\u201d, es decir, del tiempo verbal m\u00e1s incierto de todos: el futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ocasiones, es este porvenir que nos atrapa y nos vuelve exigentes, pues es nuestra ansiedad puesta en ellos (como depositada en ellos). Ojal\u00e1 que los ayudemos a mostrar lo mejor de s\u00ed (que no es solo su rendimiento escolar) y para ello, siempre ser\u00e1 bueno dejarlos equivocarse (y no angustiarse por ello), pero el ser requiere de un trabajo personal profundo para conseguir ser un poco m\u00e1s due\u00f1o de uno mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La carrera: segunda vuelta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvamos por unos poco minutos nuevamente a imaginar que estamos en el escenario, el escenario de la vida. Ahora, de alguna manera extra\u00f1a, nos vemos m\u00e1s cerca de los personajes, y a ratos sentimos que nos \u201ccon-fundimos\u201d con ellos, y hasta nos vemos repitiendo las mismas palabras. La escena es una carrera de fin de semana. (Nos) vemos a los participantes corriendo nuevamente. Esta vez, corren con sus hijos, los llevan a clases de deporte y luego acto seguido y sin detenerse a las clases de ingl\u00e9s y aunque muchos peque\u00f1os se resisten y alegan, no los escuchan porque hay otras voces como ecos que resuenan en ellos \u201c\u00a1es muy importe que aprendas ingl\u00e9s!\u201d Pero esto no acaba ac\u00e1. Toca seguir corriendo contra el reloj, y vemos que llegan a la academia para aprender un instrumento musical, \u00bfcu\u00e1l?, da lo mismo, lo importante es que tenga las competencias art\u00edsticas que yo no tuve -dice un padre mientras corre-. Todos corren y parece que por momentos tambi\u00e9n somos esos corredores de all\u00e1 para ac\u00e1 y de ac\u00e1 para all\u00e1. No importa el cansancio de todos, est\u00e1 bien, <strong>\u00a1mi hijo\/a puede!<\/strong> -se dicen los padres nuevamente-, mis hijos pueden y se repiten as\u00ed mismo pero en silencio autom\u00e1tico una y otra vez como si se tratar\u00e1 de un ring, lo animan exclamando con fuerza desde fuera del ring, el ring de la vida: <strong><em>\u00a1dale campe\u00f3n, dale!<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Reflexi\u00f3n filos\u00f3fica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una primera cuesti\u00f3n es preguntarse de qu\u00e9 manera la \u201cinstituci\u00f3n colegio\u201d ayuda a pensar en estos asuntos a sus estudiantes y a la comunidad educativa. Seguramente no lo hace. Hay una m\u00e1xima que en la biopol\u00edtica Foucaultiana reza as\u00ed: \u201ctoda instituci\u00f3n reproduce la enfermedad que trata de curar\u201d. De ah\u00ed que el hospicio produce m\u00e1s locura, la c\u00e1rcel m\u00e1s delincuencia, la religi\u00f3n m\u00e1s odio y guerras y el colegio, pues bien, el colegio m\u00e1s ignorancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, en este mismo sentido, Foucault en su libro Vigilar y Castigar (1975) plantea la tem\u00e1tica de las sociedades disciplinarias, donde se\u00f1ala que hay una premisa impl\u00edcita: la negatividad y la prohibici\u00f3n, de ah\u00ed que las instituciones que son representativas del poder, reproducen este mandato t\u00e1cito. Entre ellas: el hospicio, la escuela, los cuarteles, la iglesia y las f\u00e1bricas. El control es externo, se trata de vigilar y castigar la desobediencia, pero de manera sutil en algunos casos, pues el poder se encarga de naturalizar y normalizar estos comportamientos (esto lo desarrolla a mi gusto mucho m\u00e1s el texto Historia de la Sexualidad (1985) y \u00a0cuyo resultado es producir sujetos obedientes, o como \u00e9l le llama \u201ccuerpos d\u00f3ciles\u201d \u00a0puesto que en \u00faltima instancia, no se trata de producir castigo o dolor sobre estos, sino que puedan ser cuerpos modificables, de manera que puedan rendir adaptadamente, sin que la noci\u00f3n de control sea un acto consciente. Esto nos lleva a Deleuze que tiene un escrito llamado Post scriptum (1995), en el cual plantea que no se trata hoy de una \u201csociedad disciplinaria\u201d, donde se ve a las instituciones cl\u00e1sicas ejerciendo expl\u00edcitamente (bueno no tanto) el control, sino que se trata de una \u201csociedad de control\u201d, cuyo representante es el r\u00e9gimen empresarial, cuyo fin no es \u201cencerrar\u201d (como en la sociedad disciplinaria) sino que, \u201cendeudar\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera la sociedad de control convierte a la persona en un una \u201ccifra\u201d o en un c\u00f3digo, un n\u00famero o una password registrada y controlada. Y es aqu\u00ed donde Deleuze nos dice que, en un capitalismo de superproducci\u00f3n, m\u00e1s importa vender servicios y comprar acciones, no hay producci\u00f3n, sino que productos, de ventas o de mercados. A este respecto, nos aclara que \u201cla empresa ha ocupado el lugar de la f\u00e1brica. La familia, la escuela, la f\u00e1brica son mercados que hay que conquistar y esto se produce cuando se adquiere su control\u201d. Este control del mercado, no se da a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n disciplinar, sino que cuando se pueden fijar los precios. Por lo tanto, nos remarca: \u201cLa corrupci\u00f3n se eleva entonces a una nueva potencia. <strong>El departamento de ventas se ha convertido en el centro, en el \u00abalma\u00bb, lo que supone una de las noticias m\u00e1s terribles del mundo. Ahora, el instrumento de control social es el marketing, y en \u00e9l se forma la raza descarada de nuestros due\u00f1os.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta misma l\u00ednea de evoluci\u00f3n del control o del poder, Byung-Chul Han en su ensayo la Sociedad del cansancio (2010) plantea que hoy a una excesividad de positividad la que produce una sociedad que apunta al rendimiento. Hay un exceso de pensamiento positivo -por decirlo de una manera- que no puede ser sostenido por las personas. Aparece una exigencia por ser el propio emprendedor y para ello debe dominar la informaci\u00f3n que circula, la cual es tanta que se termina agobiado y\/o deprimido. Ac\u00e1 aparece toda la l\u00ednea cultural del \u201cwe can do it\u201d que aparenta una invitaci\u00f3n a hacer todo lo que so\u00f1amos y que no renunciemos hasta que consigamos el \u00e9xito de s\u00ed mismo (es verdad que el origen es en la Segunda Guerra Mundial, pero el concepto hoy cobra este significado). Si bien, esto puede ser positivo, hay detr\u00e1s un mandato que es sutil: \u201cesfu\u00e9rzate, no te rindas, no hay l\u00edmites, no transes\u201d. Lo que represente una sobre exigencia de s\u00ed. Otra manera de leerlo es: \u201cconsume, consume para que r\u00e1pidamente descartes o deseches, pero luego volver a consumir\u201d. En esto el mercado y el modelo neoliberal se han encargado de reforzar. Pues vuelve a la persona competidor de s\u00ed mismo, sin descanso, sin vacaciones, sin descaro y sin tregua. Esta manera de pensar ha tra\u00eddo consigo toda la cultura del \u201cfast\u201d cuyo eslogan -para m\u00ed- m\u00e1s representativo es el \u201cfast food\u201d. Todo de prisa, todo r\u00e1pido, de manera de no detenerse, consumir y seguir en la carrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta cultura del cansancio la persona termina asfixiada y aislada, en consecuencia, deprimida porque no puede contra la autoexigencia (que no tiene nada de \u201cauto\u201d porque estos no existen, pues en lo referido a las exigencias de los \u201cautos\u201d, siempre ser\u00e1n en referencia a un \u201cotro\u201d, pero esto es materia para otro texto).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario, la cultura del \u201cslow\u201d es una invitaci\u00f3n a detenerse, \u201cslow life\u201d se dec\u00eda a finales de los \u201980 en Italia. Esta noci\u00f3n es lo contrario del \u201cfast\u201d, pues invita a que no corramos tanto, sino que dispongamos el cuerpo y la consciencia a tomar las riendas de nuestra vida con esmero, pero con cautela, tranquilidad y compasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poder, se nutre del control interno, de la culpa y la angustia por no cumplir, por el \u201ccumpli-miento\u201d que m\u00e1s bien va del lado de la mentira, de hacer las cosas poque as\u00ed es la vida y porque no nos podemos quedar atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez, en la medida que nos miramos mir\u00e1ndonos, que logramos detenernos para estar consigo mismo, desaparece esta idea de correr en la carrera de la vida, carrera impuesta y ca\u00f3tica que nos lleva a la opresi\u00f3n de s\u00ed mismos, como consumidores encerrados de algo que no se sabe bien qu\u00e9 es pero que exige y castiga si no se internaliza como un mantra: I can do it!<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/h2>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Con texto: &nbsp; En ocasiones, los padres sobre preocupados por sus hijos para que terminen \u201cla tarea\u201d a tiempo, se agregan (o los agregan sin previo aviso) a los grupos de WhatsApp para coordinar entre apoderados los materiales, tareas, plazos, etc. de manera que nada falle, que no queden vac\u00edos, que no se vea ninguna [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"<h2><strong><em>El anhelo<\/em><\/strong><\/h2><p style=\"text-align: justify;\">En ocasiones los padres preocupados por sus hijos para que terminen \u201cla tarea\u201d se agregan (o los agregan sin previo aviso) a los grupos\u00a0 de WhatsApp para coordinar entre apoderados los materiales, plazos, etc. de manera que nada falle, que no queden vac\u00edos, que no se vea ninguna falta.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">Sin menospreciar el anhelo natural de los padres por los buenos resultados acad\u00e9micos de sus hijos, se percibe como si existiera un \u201ca como d\u00e9 lugar\u201d en las tareas de crianza que deben llevar a cabo. Este \u201ca como d\u00e9 lugar\u201d es sutil, es como una especie de \u201cradiaci\u00f3n de fondo c\u00f3smica\u201d; es decir, algo que <strong>emerge pero que no se ve a simple vista pero que est\u00e1 presente actuando constantemente<\/strong> y que, si la sintonizamos, puede ayudarnos a realizar un an\u00e1lisis distinto (entre muchos otros posibles) a la educaci\u00f3n de los hijos en estos tiempos. Pero no solo a la educaci\u00f3n de ellos, sino tambi\u00e9n para reflexionar sobre qu\u00e9 implicancias tiene para los padres a nivel m\u00e1s inconsciente -por decir algo- este anhelo por el \u00e9xito de ellos. Es l\u00edcito pensar que pareciera que hay un intento de <strong>reparar lo propio<\/strong> y un hijo o hija permiten \u201cpagar alguna deuda\u201d con nosotros mismos. Sobre esto, trataremos de volver m\u00e1s adelante.<\/p><h2>\u00a0<\/h2><h2><strong><em>La carrera: primera vuelta<\/em><\/strong><\/h2><p style=\"text-align: justify;\">Quisiera proponerles un juego, que nos atrevamos a jugar en serio (como los ni\u00f1os que cuando juegan lo hacen en serio). Muy bien, imaginemos -sint\u00e1monos por un momento ah\u00ed, tratemos de hacer el esfuerzo \u2013 que estamos en un escenario, uno muy grande, tan grande que abarca todo lo que nos rodea es como si fuese el escenario de la vida. En la escena, vemos padres y madres que corren como si de una carrera sin pausa se tratara. Como espectadores los vemos correr, tropezar una y otra vez, levantarse y volver a tropezar. Es una carre contra reloj, contra la campana. Entre competidores se van preguntando ansiosamente de all\u00e1 para ac\u00e1, de ac\u00e1 para all\u00e1, no saben por qu\u00e9 preguntan ni qu\u00e9 preguntar, pero saben que est\u00e1n contra reloj, contra el reloj de la vida. Hay que correr para que nuestros hijos no se queden atr\u00e1s en la carrera por el \u00e9xito -dice uno que casi va primero-. S\u00ed, el \u00e9xito es la meta. El fracaso es de perdedores se dicen as\u00ed mismos mientras suben y bajan y vuelven a tropezar, pero no importa, hay que llegar a la meta.<\/p><h2>\u00a0<\/h2><h2><strong>Pausa<\/strong><\/h2><p style=\"text-align: justify;\">Volvamos por un momento a la realidad, dejemos el juego y sus competidores para pensar en lo interesante que resulta detenerse en la preocupaci\u00f3n sobre el fracaso educativo. Pareciera que algo m\u00e1s que solo esperar lo mejor para ellos se pone en juego en esta urgencia de los padres.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">A veces los padres, dentro sus tareas importantes es lograr que sus hijos puedan ser \u201ccompetentes\u201d y \u201cexitosos\u201d en el colegio, exigiendo (aunque no lo reconozcan) buenas calificaciones o creyendo -ingenuamente- que un buen establecimiento educacional (por lo general que no sea un colegio p\u00fablico) garantizar\u00e1 el \u00e9xito para sus vidas; de ah\u00ed esta costumbre de los \u00faltimos 10 a\u00f1os m\u00e1s o menos de las personas con menos accesos y\/o recursos econ\u00f3micos que acampan afuera de los colegios dos o tres d\u00edas antes de abrir los cupos o sobre cupos para conseguir una posible matr\u00edcula, las cuales -en todo caso- suelen ser escasas. Estos padres al ser entrevistados, manifiestan que esperan que sus hijos o hijas puedan asistir a un buen centro educativo y de esta manera lograr conseguir aquello que ellos no tuvieron: \u201cuna oportunidad en la vida\u201d. Esta realidad no exime a los padres de posiciones m\u00e1s acomodadas; pero, esto da para otro texto y momento donde se pueda discutir sobre problem\u00e1ticas como la \u00e9tica y la justicia.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">Pareciera que hay una tarea que act\u00faa en autom\u00e1tico -por no decir inconsciente- en las familias; que su hijo termine con un buen NEM (notas de ense\u00f1anza media) y as\u00ed puedan rendir una buena prueba para acceder a una carrera profesional y de esta manera poder estudiar en la mejor universidad, etc. Lo anterior, nos ubica en otra cuesti\u00f3n no menor; sostener la creencia que la universidad es el \u00fanico salvavidas para el futuro (tal vez en pa\u00edses como los nuestros, la meritocracia es un poco m\u00e1s esquiva).<\/p><p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, cabe mencionar que lo competitivo no viene s\u00f3lo de la casa, ni del colegio, puesto que vivimos en un modelo social y econ\u00f3mico que pondera la <strong><em>competencia<\/em><\/strong> y el \u00e9xito como valores referenciales. De hecho, el sistema educativo explicita los conceptos de \u201clogros\u201d, \u201cresultados\u201d, \u201c\u00e9xito\u201d, \u201cmediciones\u201d, etc. Estos conceptos seguramente vienen m\u00e1s de otras disciplinas que de la educaci\u00f3n. En todo caso, las \u201ccompetencias\u201d pueden cobrar un sentido completo cuando hay noci\u00f3n de uno mismo y del lugar que se habita (es interesante hablar de <em>habitar<\/em> pues la moral viene de la palabra <em>mores<\/em> que est\u00e1 referida a morar o habitar. Pero esto ya qued\u00f3 dicho, hablar de justicia y \u00e9tica es para otro momento).<\/p><h2>\u00a0<\/h2><h2><strong>La ansiedad y el por_venir<\/strong><\/h2><p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es criar cuando se mezcla lo propio (las propias experiencias) con las posibilidades puras y leg\u00edtimas de ellos!. Hay mucha energ\u00eda ps\u00edquica en esa acci\u00f3n y por lo tanto un desgaste. Esto suele quedar como en un bucle de ansiedad, \u00e9sta en t\u00e9rminos simples es vivir aquello que no ha llegado como si ya estuviera presente, pero no est\u00e1. De ah\u00ed que la ansiedad es el problema del \u201cpor venir\u201d, es decir, del tiempo verbal m\u00e1s incierto de todos: el futuro.<\/p><p style=\"text-align: justify;\">En ocasiones, es este porvenir que nos atrapa y nos vuelve exigentes, pues es nuestra ansiedad puesta en ellos (como depositada en ellos). Ojal\u00e1 que los ayudemos a mostrar lo mejor de s\u00ed (que no es solo su rendimiento escolar) y para ello, siempre ser\u00e1 bueno dejarlos equivocarse (y no angustiarse por ello).<\/p><h2>\u00a0<\/h2><h2><strong>La carrera: segunda vuelta<\/strong><\/h2><p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>Volvamos por unos poco minutos nuevamente a imaginar que estamos en el escenario, el escenario de la vida. Ahora, de alguna manera extra\u00f1a, nos vemos m\u00e1s cerca de los personajes, y a ratos sentimos que nos \u201ccon_fundimos\u201d con ellos, y hasta nos vemos repitiendo las mismas palabras. La escena es una carrera de fin de semana. (Nos) vemos a los participantes corriendo nuevamente. Esta vez, corren con sus hijos, los llevan a clases de deporte y luego acto seguido y sin detenerse a las clases de ingl\u00e9s y aunque muchos peque\u00f1os se resisten y alegan, no los escuchan porque hay otras voces como ecos que resuenan en ellos \u201c\u00a1es muy importe que aprendas ingl\u00e9s!\u201d. Pero esto no acaba ac\u00e1. Toca seguir corriendo contra el reloj, y vemos que llegan a la academia para aprender un instrumento musical, \u00bfcu\u00e1l?, da lo mismo, lo importante es que tenga las competencias art\u00edsticas que yo no tuve -dice un padre mientras corre-. Todos corren y parece que por momentos tambi\u00e9n somos esos corredores de all\u00e1 para ac\u00e1 y de ac\u00e1 para all\u00e1.. no importa el cansancio de todos, est\u00e1 bien, <strong>\u00a1mi hijo\/a puede!<\/strong> -se dicen los padres nuevamente-, mis hijos pueden y se repiten as\u00ed mismo pero en silencio autom\u00e1tico una y otra vez como si se tratar\u00e1 de un ring, lo animan exclamando con fuerza desde fuera del ring, el ring de la vida: <strong><em>\u00a1dale campe\u00f3n, dale!.<\/em><\/strong><\/p><blockquote><p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>**No es necesario leer<\/em><\/strong><br \/><strong>Cuestiones pendientes o la filos\u00f3fica<\/strong><\/p><p style=\"text-align: right;\">De qu\u00e9 manera la \u201cinstituci\u00f3n colegio\u201d ayuda a pensar en estos asuntos a sus estudiantes y a la comunidad educativa. Seguramente no lo hace. Hay una m\u00e1xima que reza as\u00ed en la biopol\u00edtica Foucaultiana: <em>\u201ctoda instituci\u00f3n reproduce la enfermedad que trata de curar\u201d<\/em>. De ah\u00ed que el <em>hospicio<\/em> produce m\u00e1s <em>locura<\/em>, la <em>c\u00e1rcel<\/em> m\u00e1s <em>delincuencia<\/em>, la <em>religi\u00f3n<\/em> m\u00e1s <em>odio<\/em> y <em>guerras<\/em> y el <em>colegio<\/em>, pues bien, el colegio m\u00e1s <em>ignorancia<\/em>.<\/p><\/blockquote>","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-2566","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-despertador"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2566"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2566\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2715,"href":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2566\/revisions\/2715"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/circulosclinicos.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}